Las principales divisiones de ideas de este debate han consistido en:
- Si la propia lengua es machista al utilizar el masculino plural para referirse a ambos géneros (ejemplo: decir "alumnos" en vez de "alumnos y alumnas"), o si esto tan solo se debe a la economía del lenguaje y el verdadero machismo reside en la sociedad y en las expresiones sexistas del tipo: "los hombres no lloran" o "está muy feo que una chica diga tacos".
- Si es la lengua la que influye en la creación de una sociedad sexista o si, por el contrario, el lenguaje sexista es obra de la propia sociedad.
